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¿Tu hijo hace berrinches? 5 pasos para una corrección saludable

Como padre o madre tienes el trabajo de encaminar a tu hijo a un comportamiento adecuado, que le permita con el tiempo crecer con valores sólidos que lo lleven a alcanzar el éxito en las diferentes áreas de su vida. Un hijo que no es corregido desde pequeño, con el paso de los años se volverá una persona irrespetuosa, grosera y rebelde que asumirá que puede tener cuanto quiera sin consecuencia alguna. Sin duda, esto es algo poco sano que sabemos que no quieres para tu hijo. Por tanto es hora de que aprendas como corregirlo de la forma correcta.

5 pasos para una corrección saludable

Si tu hijo hace berrinches no te preocupes y en su lugar ocúpate. Esta actitud es normal en los pequeños que aún no han aprendido a conocer los límites y que piensan que con gritos, llantos y pataletas, pueden conseguir lo que quieran. Es hora de mostrarles no solo quien manda sino cómo funcionan las cosas. Hazlo con estos sencillos pasos que encaminarán correctamente a tu pequeño berrinchudo.

Lo bueno y lo malo

No necesitas gritarles ni mucho menos levantarles la mano. El primer paso consiste simplemente en decirles a tus hijos lo que está bien y lo que está mal. Es decir, háblale de lo bueno y de lo malo. Pero más aún, muéstraselo con ejemplos si está en tus posibilidades. Los niños son muy visuales y si les muestras las cosas entenderán todo de manera mucho más fácil.

Pon limites

Una vez que has dejado claro lo que es bueno y malo, verás la capacidad del niño para reflexionar antes de hacer algo malo. Sin embargo, ayudaría que luego de aprender estas cosas, le pusieras límites. Establece reglas claras y por supuesto muy coherentes que tus hijos puedan comprender con facilidad. Verifica incluso que la explicación que le diste fue la correcta de acuerdo a su edad, pues el mínimo cabo suelto que dejes te hará culpable de que el niño rompa la regla, pues jamás la entendió.

Deja claro las consecuencias

Si estableces reglas significa que habrá consecuencias si estas se rompen. Explica claramente cuál será la consecuencia de portarse mal o incumplir una regla, y lo más importante nunca cedas a la emotividad del niño. Si cedes, el niño asumirá que puede manipularte y que estas reglas no son tan importantes.

Presta atención y aprende a escucharlos

Nadie hace nada por nada, por tanto toda mala acción de tu hijo viene dada por alguna razón en particular. Quizás la primera vez se debió a que no sabía que se trataba de algo malo. Pero a partir de allí cada mala acción puede estar dada por celos, por ofuscación porque siente que no le prestas atención, o por algún otro problema por el que está pasando pero no saben cómo hablar contigo. Escúchalo muy bien y presta atención a sus gestos y acciones. Pues de esta manera puedes ayudarlo y corregirlo sanamente.

Valora su buen comportamiento

No solo lo busques para reprocharle su mal comportamiento, valora también cuando se ha portado bien y elogia estas acciones. Especifícale en qué se portó bien y anímale a continuar. Si le das o no alguna clase de premio es cosa tuya aunque no es recomendable. No permitas que se acostumbre a recibir premios por las buenas acciones, pues nunca sabrás si se porta bien porque entiende las reglas o solo por el beneficio del premio.

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