Hábitos

Los mejores hábitos para la vida

hábitos, Psicología, Reflexiones

Reconocer un error no es humillarse, es crecer como persona

Reconocer un error y pedir disculpas requiere de mucho valor y humildad, pero el beneficio no es para quienes reciben nuestras disculpas sino para nosotros mismos, que terminamos siendo la mejor versión de nosotros mismos.

El orgullo es una terrible prisión que nos mantiene atados a la inmadurez emocional. Puede que tengamos la inteligencia suficiente para comprender que el error ha sido nuestro, pero no lo admitiremos si el orgullo domina nuestras vidas.

Es así como, gracias al orgullo, podemos perder a las personas más valiosas de nuestra vida. Pues por mucho que alguien te quiera, no soportará que le mientas en la cara y que no seas capaz de pedir una disculpa cuando sabes claramente que has fallado.

El orgullo y el amor nunca van tomados de la mano, porque el orgullo espanta hasta el amor más puro con su altivez y dureza de corazón. Quien padece de orgullo, verá el reconocer un error como una debilidad, y en el peor de los casos pensará que es una humillación.

Pero reconocer un error es primero un acto de amor. Amor hacia la otra persona, pues le respetas tanto como para no ser un cara dura, y amor a ti mismo, pues sabes que cuando se es humilde, se crece.

La diferencia entre humildad y humillarse

No es lo mismo ser humilde que humillarse. Lo primero es un acto de amor en todos los sentidos, y un reconocimiento de las cosas más grandiosas que existen y de nuestra pequeñez frente a ellas.

Lo segundo significa pasar por encima de ti mismo y hacerte insignificante y de poco valor ante personas o cosas que no lo merecen.

Pero si sabes que has fallada, ¿cómo puede ser el reconocer un error una humillación? Y si valoras a la persona a la que le has fallado ¿cómo no rectificarás ante ella?

Si piensas que admitir errores es una vergüenza y una humillación, este es un signo claro de arrogancia y necesitas un tratamiento para el alma.

Sentirte orgulloso de ti mismo por cada pequeño logro es muy bueno, pero sentir y manifestar orgullo dirigido hacia las demás personas es nocivo para la salud emocional.

Qué bonito es encontrarse con personas que tienen a flor de boca un: buenos días, buenas tardes y una disculpa. Porque la pedantería no nos llevará lejos, el crecimiento personal se fundamenta en la humildad y la amabilidad.

Si una personas dice ser emprendedora, empresario, líder o cualquier cosa parecida, pero no puede admitir un error ni pedir una disculpa, esa soberbia no le hará una persona deseable. El éxito se puede medir de muchas maneras, y hay gente que teniendo sus cuentas bancarias llenas tienen el corazón muy vacío.

Y no decimos que la riqueza sea mala, todo lo contrario, solo que cuanto más alto estés más difícil te será reconocer tus propios errores, porque estarás rodeado de aduladores. Así que recuerda el fundamento del verdadero crecimiento personal: la humildad y la amabilidad y que reconocer un error no es humillarse, es crecer y florecer interiormente.

1 Comentario

  1. mariannys

    me encanto gracias

Deja un comentario

Tema creado por Anders Norén