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Los mejores hábitos para la vida

Psicología, Reflexiones

Qué difícil es relacionarse con personas que se sienten ofendidas por todo lo que decimos

Algunas personas son realmente muy difíciles de tratar. Son extremadamente sensibles y siempre que estamos cerca de ellos sentimos como si estuviéramos pisando cristal, temerosos de ofenderlos profundamente con nuestras palabras o actitudes.

Estas personas no parecen tener la capacidad de ver la vida con humor, todo para ellos es motivo de disgusto o aislamiento. No saben cómo lidiar con los juegos, incluso cuando provienen de personas que saben que nunca harían nada para lastimarlos.

Constantemente se alejan innecesariamente de sus amigos. Si nos olvidamos de responder a un mensaje, creen que lo ignoramos deliberadamente. Si salimos con otro grupo de amigos, creen que los dejamos de lado.

Cualquiera de nuestras actitudes siempre se interpreta como alguna forma de negligencia o malicia, y siempre encuentran un motivo de insatisfacción por todo lo que hacemos.

Es complicado estar cerca de estas personas, porque en todo momento tenemos que lidiar con sus inconsistencias y esforzarnos por demostrar que son amados y recuperar su amistad.

Hay algunas razones por las que las personas realizan estos comportamientos. Pueden tener una autoestima deteriorada y, por lo tanto, sentirse inferiores a todos los que los rodean.

Pueden exigir que las cosas siempre se hagan a su manera y querer que todos les presten atención en todo momento.

Permanecen en un estado emocional frágil y no saben cómo lidiar con el temperamento de otras personas a su alrededor, por lo que ven todo como una crítica u ofensa.

En cualquier caso, nadie puede permanecer mucho tiempo cerca de una persona que convierte cualquier palabra pronunciada en un absoluto absurdo.

No deberíamos tomarnos las cosas tan en serio, o poner en riesgo amistades de años por algo que inventamos en nuestra cabeza.

El sentirse ofendido por todo es un mecanismo de protección injusto, porque al final, nos deja completamente solos.

Las personas no están obligadas a actuar como deseamos, todos tienen su propio camino y debemos aprender a comprender y respetar las decisiones de los demás si queremos crear relaciones saludables.

Nuestros verdaderos amigos nunca nos dirán nada con la intención de ofendernos o lastimarnos. Necesitamos aprender a revelar algunos comentarios, de lo contrario no podremos relacionarnos con nadie.

Necesitamos ser más ligeros, buscar más motivos para sonreír y menos motivos para preocuparnos.

Solo así seremos capaces de relacionarnos de forma sana con las personas que nos rodean y crear lazos sinceros.

No seas la persona que siempre se queja, sé la que trae alegría y risa donde quiera que vayas.

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2 Comentarios

  1. Respetada Estefania:

    Le escribe Juan Carlos Quenguan Acosta, residente del Barrio Egipto en la Localidad La Candelaria, Centro histórico de la ciudad de Bogota.

    Supe de su artículo gracias al escritor colombiano John Jairo Junieles.

    El motivo es para decir que soy de esas personas sensibles que usted menciona en su artículo, y lo digo de la siguiente manera, porque no creo que todos seamos iguales, si no conocen las dificultades que tenemos cada una de las personas.

    Soy una persona en condición de discapacidad cognitiva leve, psíquica leve y visual grave (del cual veo por un solo ojo con una visión de menos del 50%), del cual desde niño siempre me hicieron terapias de lenguaje y ocupacional, ya que desde mi nacimiento, nací morado y respirando en el vientre de mi madre, cuando ella se desmayó boca abajo al llegar a urgencias.

    Era uno de los mejores estudiantes de bachillerato entre 1997 y 2000, gracias a esas terapias y al acompañamiento psicológico, pero por ser una persona solitaria, los compañeros comenzaron en molestarme y hacerme bulling, solo porque ellos querían que yo fuera como ellos y no soporté esa situación, me sentía agobiado, triste, y por todo ello casi perdí el bachillerato.

    No pude ingresar a una universidad, ya que mi familia no tenía suficientes recursos económicos ante unas carreras tan costosas. Solo pude ingresar a la entidad estatal de carreras tecnológicas como el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, donde pude lograr terminar la carrera tecnologica en Producción de Multimedia, además de haber logrado en ganar en la fase regional de Bogotá del Concurso de Cuento y quedar finalista en la fase nacional, organizada por el mismo SENA en el 2011.

    Reconozco que me gusta la afición por el cómic y los anime y manga, y por ello ingresé a Internet desde el 2001, pero al estar en foros, blogs, chats y en redes sociales, en vez de compartir mis aficiones y pasatiempos de buena manera, lo único que logré es en ganar el rechazo y la oposición de los denominados Otakus, frikis, gamers, geeks, Cosplayers y millenials, quienes me acusaron inicialmente de ser spammer, luego me insultaban a punta de anonimatos y nicks de personajes de las series de anime, luego se burlaban creando grupos virtuales en mi contra, después me vetaban de las comunidades, Proyectos y eventos y terminaban en hacerme bulling.

    Quería tener amigos y logre tener en Facebook más de 3500, pero con tanto bulling, decidí eliminar muchos de esos contactos amigos, terminando en tener a menos de 150 contactos.

    Ahora me siento solo como una persona sensible, las comunidades y la sociedad no me cree, independiente de mis esfuerzos en darme a conocer, sea como escritor de cuentos, poemas y fanfics, o como administrador de un sitio web informativo que está certificado en la base de medios de comunicación comunitarios y alternativos de Bogotá del Instituto Distrital de Participación y Acción Comunal de la Alcaldía Mayor de Bogotá, como es el Sitio Bagatela, cuyo link es https://blogbagatela.wordpress.com

    Por favor, se que decepcionado a muchas personas por mi forma de ser, por mi forma de sentir, por mi forma de actuar, por mi forma de pensar, y por ello me siento como persona sensible, ya que nadie en este mundo me cree ni me entiende, solo porque ducegn que soy un malgeniado, un grosero, un altanero y un insensible ante los demás y me duele que me digan eso, cuando yo no puedo entender ni comprender a todos los humanos.

    Por favor, tenga presente que a mi me dolió ese articulo que usted escribió, y pienso que en vez de buscar soluciones ante esos casos, solo cierra las puertas, como si estuviéramos viviendo en la ley de la sobrevivencia del más fuerte.

  2. Santiago Munévar Rey

    Muy cierto. Y no sólo amigos, sino familia y parientes.

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