Hábitos

Los mejores hábitos para la vida

Reflexiones

Por más golpes que me ha dado la vida, no ha logrado hacer que yo me rinda

Querido luchador, seguramente no te ha tocado fácil. Mientras ves cómo otros encuentran lujos y comodidades casi sin ningún esfuerzo, tú has tenido que pelear casi hasta por el aire que respiras. Esta carta abierta es para ti.

No te rindas. Cada esfuerzo da su fruto a su tiempo. Si te ha costado más o tardan más los resultados en llegar, hay dos opciones: o has estado sembrando en mala tierra o simplemente tus frutos tardan más en llegar. Pero no te rindas.

Lo creas o no, eres inspiración para otros. Tener una vida tan dramática como la tuya tiene su propósito, pues tu entereza así como tus victorias son historias narradas para levantar a los caídos en tiempos difíciles.

Hay gente a tu alrededor que cree en ti. Puede que te hayas sentido muy solo, pero la ausencia de manos ayudándote es porque muchos creen que tú eres el más fuerte, que puedes con todo, y ¿qué tal si están en lo cierto?

Tal vez no llegues primero, pero sin duda eres el más fuerte. Tal vez te haya costado el doble o incluso el triple cada logro que tienes en tu vida, pero eso es porque tu gran virtud es tu fortaleza. Casi nadie hubiese llegado tan lejos en tu situación.

La vida te dará más oportunidades. Hay gente que desperdicia sus oportunidades, tú sencillamente no llegaste a tiempo o no tuviste a la persona adecuada para avanzar. Pero no te preocupes luchador, la vida tiene reservadas oportunidades especiales para ti.

Persevera donde otros se rinden. Si la vida te pone en situaciones difíciles, es porque tienes algo grandioso para demostrar. No lo pienses dos veces, sigue luchando.

Descansa y cuida de ti. Está bien ser todo un luchador, pero mereces y necesitas descansar, desconectarte de las realidades que te abruman y enfocarte solo en ti por momentos. Recuerda que la paz debe provenir de nuestro corazón, no de nuestro exterior.

Te fe de que todo va a estar bien. En la historia del mundo, nada de lo que existe ha sido creado sin propósito. Asimismo, nada de lo que te ocurre sucede sin un propósito. Confía en que todo va a estar bien, descansa, no te preocupes tanto.

Como todo luchador, necesitas tener tu escudo que es la fe, y tu espada que es toda palabra buena y justa. No hables mal, no guardes rencores, no pienses que la vida se ensaña contra ti. Habla cosas buenas, atrae bendiciones a tu vida bendiciendo a otros y por más que la vida te tiente, no sientas envidia por aquellos que sin esfuerzo aparente parece irles muy bien.

En su tiempo florecerás, y todo lo que ahora es preocupación y angustia, tan solo será un recuerdo. Piensa en esto.

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