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Reflexiones

Para ser un verdadero líder, primero aprende a servir y escuchar a los demás

La línea entre la vanidad y la humildad es muy delgada, sobre todo cuando se está en una posición de liderazgo. El verdadero líder es el que está para servir y escuchar, no el que manda y eleva el tono de su voz.

El problema con una persona arrogante y orgullosa, es que cree que es humilde y los demás están mal. Esto es aún peor cuando la persona llega a tocar algún cargo de liderazgo, pues se convierte en un completo tirano.

El rol de un líder es escuchar, ponerse en los zapatos de otros y servir al equipo para alcanzar nuevos objetivos. No es líder aquel que está asumiendo el cargo solo por obtener un beneficio mayor, por quitarse carga laboral y hacer que los demás cumplan con sus tareas.

En las empresas por ejemplo, quienes asumen un puesto de liderazgo ganan un poco más en sus salarios, pero no porque suba su estatus social, sino porque sus responsabilidades y su compromiso deben ser mayores. El líder debe estar capacitado para cumplir con todas las tareas que realiza el equipo, debe hacer el trabajo duro de ser necesario y respaldar a todo el equipo.

Lamentablemente, muchos asumen el liderazgo como un ascenso en su posición social. Estas personas solo tienen el título de liderazgo y lo aman porque les encanta alardear, pero a decir verdad, no practican el liderazgo.

Si quieres ser un buen líder, entonces baja un poco los humos, eres tan valioso como el miembro más pequeño de tu equipo. ¿No sabes cómo hacer esto? Empieza por casa.

Hay quienes son luz en la calle y oscuridad en la casa, los valores reales se practican naturalmente desde el hogar. Escuchar es una virtud que muy pocas personas poseen, pero que es fundamental para el liderazgo. Escucha a tus padres, hermanos o hijos, sé comprensivo y ayúdales a pensar soluciones para sus problemas.

Muchas personas sueñan con ser líderes, dirigir empresas y hasta dictar conferencias, pero no se dan cuenta que solo quieren el título, la fama y el dinero, no todo el trabajo y el carácter que se requiere para alcanzar ese nivel. Los grandes líderes que hemos conocido de todas las industrias son hombres llenos de defectos, pero tienen algo en común, conocen el liderazgo en la práctica, se remangan sus camisas si es necesario para sacar a su equipo adelante.

Hay que vivir para servir, tener un corazón y una mente dispuesta. Porque quien lidera desde la arrogancia no es más que un tirano, y se gana el odio de todos los que le rodean. Si no te gusta servir ni ayudar a otros, entonces te equivocaste de camino, no estás hecho para ser un líder.

No subestimes este tipo de enseñanza y moldea tu carácter, de lo contrario, todo aquello por lo que tanto te has esforzado se vendrá a tierra. Mayor será el tiempo que pasarás intentando lograrlo, que lo que durarás en el puesto.

5 Comentarios

  1. Luz María vilchez

    Excelente reflexión

  2. ender juan

    muy buen articulo

  3. Alba Garces

    Muy acertado tema. Los felicito, ojalá y se pudiera divulgar a través de otras redes sociales como Facebook, si uno lee y poder compartir.
    Gracias¡¡¡¡

  4. Mercedes Soto

    Es cierto. Debemos siempre servir a nuestros semejantes empezando de casa.

  5. Thank you, it is a great, article. Filled with passion, intensity, zeal and spirit.

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