Hábitos

Los mejores hábitos para la vida

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Nunca eres demasiado viejo para tener otra meta u otro sueño

Se dice que somos tan viejos como nos sintamos y esto es una gran verdad. Las personas de ahora no envejecen como antes, ahora existe un mundo de oportunidades que nos invitan a seguir luchando para conquistar cimas cada vez más altas sin importar la edad que tengamos. Así que no permitas que nadie te señale por la edad que tienes, y mucho menos permitas que te digan que puedes o que no puedes hacer por tu edad. Si tienes la energía y la capacidad física para callarlos a todo, no dudes en hacerlo.

Eres tan viejo como te sientas

La sociedad siempre ha buscado colocar limitaciones en cuanto a la edad. Si de joven no estudiaste te dicen que ya no puedes hacerlo, si elijes un trabajo físico muy fuerte te desechan por la edad, si te enamoras de alguien un poco más joven te ofenden y pasa lo mismo si sales con una persona mucho mayor que tú. Desde luego que existen límites pero no siempre son los que el mundo busca imponer.

Por ejemplo, no puedes enamorarte de una menor de edad, al igual que no deberías hacerlo de una persona que triplique o cuadriplique tu edad, pero nada te impide amar a alguien 10 o 20 años mayor o menor. Ya habrás oído esa famosa canción de 40 y 20 de José José o Señora de las cuatro décadas de Ricardo Arjona.

Tampoco estaría bien si teniendo 80 años te buscas un trabajo que implique levantar pesos excesivos o que exijan cierta velocidad de acción. Pero, bien es cierto que si eres consciente de que puedes con una clase de trabajo o tarea es importante que lo hagas pues así te pruebas a ti mismo y demuestras a los demás tus capacidades.

Finalmente, si el asunto son los estudios, es preciso que sepas que nunca es demasiado tarde para aprender. Ya sea que tengas 90 años y no hayas sacado la secundaria o una carrera universitaria o que simplemente desees aprender otro idioma o hacer algún curso de programación, todo absolutamente todo puedes hacerlo si tienes la motivación, la voluntad y por supuesto las ganas.

Claro que hay cosa que no puedes evitar, como por ejemplo que tu cuerpo envejezca, que tus músculos resistan menos, que tu mente se esfuerce más por comprender una idea. Todo esto son fases de nuestro proceso de envejecimiento, pero es preciso que no asumas que por tu edad ya no puedes hacer alguna cosa. Siempre es importante que lo intentes pero con determinación, constancia, trabajo, esfuerzo y dedicación. Quizás no llegues tan lejos como alguien que es 30 o 50 años menor que tú, pero seguro habrá algo nuevo que vas a aprender.

No vivimos para ser mejores que otros sino para ser mejores que nosotros mismos. Siempre enfócate en construir una mejor versión de ti, la vida es un aprendizaje que no termina sino hasta que partimos de este mundo, por tanto tienes vida para que te traces todas las metas que quieras. Al final, si lo logras o no es lo de menos, lo importante es que no permitas que la edad sea quien te diga cuando has terminado.

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