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Los mejores hábitos para la vida

Reflexiones

La vida se encarga de seleccionar verdaderos amigos

Quien tiene pocos amigos es dichoso siempre que estos sean verdaderos. No se necesita tener muchos amigos, se necesita tener los indicados.

Hay personas que son muy cautelosas para entregar su amistad, prestan atención a ver si de verdad merece la pena y solo luego de eso deciden cultivar una amistad con una persona. Otras personas tienen el corazón abierto, etiquetan a diez amigos en un día en redes sociales y están socialmente muy ocupados con planes para salir a todos lados.

Ambas posturas son respetables, pero lo que sí es cierto es que el sentirnos amados por la amistad no se mide por la cantidad sino por la calidad. Ambos tipos de personas pueden terminar siendo defraudadas por personas que consideraban sus amigos, pueden sufrir duros golpes de confianza y hasta caer en problemas a causa de los chismes. Pero si lo vemos en perspectiva, es maravilloso cómo la vida se encarga de seleccionar a los amigos correctos.

¿Un “amigo” te decepcionó? Tranquilo, tal vez es lo mejor que pudo pasar

La vida es reveladora, selecciona a nuestros verdaderos amigos y aleja a los falsos. La vida nos pone en situaciones que aunque resultes frustrantes y decepcionantes nos muestran las verdaderas intenciones de las personas que dicen ser amigos y no lo son.

Con el tiempo, aprendemos a ser más selectivos con nuestras amistades, no contamos todo a todos, damos el privilegio de nuestra confianza solo a quien la gana y aprendemos a contar solo con nosotros mismos. La decepción nace de las expectativas no cumplidas, es decir, esperamos demasiado de una persona, pero cuando aprendemos a no esperar ni desear nada de nadie, entonces somos libres, no hay oportunidad de ser heridos.

También ten en cuenta que muchas amistades van en una sola dirección: tú eres su amigo pero ellos no son tus amigos. Tú tienes todo para ofrecerles pero ellos tienen poco o nada que darte. Te buscarán siempre que tengan un problema, pero cuando tú tengas uno, no cuentes con ellos. Pasa la mayoría de veces porque es muy difícil encontrar relaciones recíprocas.

Si encuentras una persona que es amigo de verdad contigo, no permitas que la amistad vaya en una sola dirección, corresponde su cariño y cuidado. Tal vez no seas bueno escuchando sus problemas y dando consejos, pero invítale a comer, tal vez no tengas dinero, pero invierte tiempo en esa persona. Todos tenemos algo que dar siempre y cuando así lo dispongamos.

Por lo demás, la vida sabe medir muy bien a las personas que permanecen en nuestra vida. Se quedarán los que aporten algún valor (que sepamos apreciar) y se irán los que solo quieren aprovecharse de nosotros. También hay que tener en cuenta que muchas amistades, aunque valiosas, son pasajeras. Deja que las cosas sigan su curso natural, no fuerces ninguna relación, da la bienvenido cuando corresponde, y una sana despedida cuando sea necesario.

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