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La nostalgia es un dolor que nos acompaña para siempre, cuando perdemos a alguien que amamos

En portugués existe un término que no tiene traducción textual al español y seguramente a ningún otro idioma. Este término es ‘Saudade’.

Saudade es una palabra difícil de describir porque designa un cúmulo de emociones que no son fáciles de plasmar en palabras.

Sin embargo, un intento de traducción vendría a ser nostalgia, anhelo, una sensación de carencia profunda que nos roba el aliento y nos hace querer volver al pasado. ¿Has experimentado algo así?

Sin conocer este término, todos llegamos a experimentar saudade cuando perdemos a un ser amado.

Los recuerdos vienen a nuestra mente y por un momento quisiéramos tener el poder de volver al pasado para abrazar a esa persona especial y no soltarla. Eso es saudade.

A través de la saudade o nostalgia finalmente comprendemos cuánto hemos amado a una persona.

La nostalgia nos vacía del ruido del mundo que nos impide apreciar lo pequeño y lo que damos por sentado y nos lleva a valorar como oro cada cosa.

A través de los ojos de la nostalgia deseamos decir con todas nuestras fuerzas ‘te quiero’, a ese ser querido que se fue.

No es posible ser tan emocional en otro contexto, tenemos las mentes tan ocupadas que rara vez nos tomamos tiempo para sentir, pocas veces decimos un ‘te quiero’.

Por eso, todo el que ha perdido a un ser amado, con las emociones a flor de piel, comienza a conocer finalmente la saudade.

De repente, y mientras hace la tarea menos emocional posible, llegan los recuerdos de esa persona amada y una lágrima recorre las mejillas, el aliento se va y el tiempo en cierto modo se detiene.

No se puede volver al pasado ni tampoco es saludable vivir en él, pero algo es seguro: quien ha perdido a un ser amado hará viajes en el tiempo cuando menos lo espera. Las pequeñas cosas de la vida que se daban por sentado ahora le conectan con recuerdos de esa persona.

La nostalgia no es parte del duelo, acompaña toda la vida a quien ha perdido a alguien que amó mucho. No debe confundirse con la tristeza o la melancolía, al contrario, con el tiempo habrá recuerdos que te hagan sonreír, pero todos, recuerdos alegres o tristes, siempre te harán suspirar. Esta es la evidencia de que anhelas a esa persona.

Ese pequeño dolor en el pecho que traen los recuerdos no siempre es malo y no tiene por qué irse. No se supera nunca la muerte de un ser amado. Ese pequeño dolor en cierto modo te hace sentir un amor muy puro hacia esa persona y su recuerdo.

Al sentir saudade desprendes desde tu corazón un amor muy bonito que, con suerte, puede trascender a toda realidad, viajar a través del tiempo y el espacio, y abrazar a ese ser amado.

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