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Los mejores hábitos para la vida

Psicología, Reflexiones

La generosidad es una de las virtudes más hermosas del ser humano

¿Sabes lo que significa ser generoso? La generosidad personal o general es la cualidad y/o hábito de compartir nuestras cosas sin la mera intención de esperar recibir algo a cambio.

Aunque muchos comparan a la generosidad con la compasión, se trata de una virtud que suele ser la más deseable ante la sociedad. Es decir, es lo que todos esperamos recibir de los demás y es como debiéramos ser ante todos.

La generosidad por lo general nos impulsa a hacer cosas de una forma casi altruista, por solo solidaridad y amor hacia el prójimo. ¿Cuál es la ganancia de ser generoso? La verdad es que esto solo te hace un mejor ser humano y para las personas generosas esto es más que suficiente.

Este concepto o descripción sobre lo que es una persona generosa lo conocemos la mayoría de las personas por no decir que todas. Antes esto te preguntamos, ¿eres una persona generosa? Y de serlo, ¿Qué tan generosa eres?

La virtud más hermosa como ser humano

Los seres humanos gozamos de muchas virtudes, dones y talentos, pero entre ellas algunas suelen ser mucho más relevante que todas. Pero no nos malinterpretes, todas las cosas que puedan convertirte en un mejor ser humano son importantes y es tu trabajo en este mundo trabajarlas todas para fortalecerlas.

Y es que en un mundo como en el que estamos hoy día donde el egoísmo y la banalidad forman parte de nuestros días, es difícil no pensar que a menos que cultivemos sentimientos y virtudes altruistas hacia nosotros mismos y hacia nuestros semejantes, el mundo se convertirá en un peor desastre que podría  acabar con toda nuestra especie.

Y entre estas virtudes, la generosidad se lleva uno de los trofeos más grandes. Solo tienes que pensarlo así, imagina poder vivir para ti pero siempre ayudando a los demás sin estar pidiendo nada a cambio, suena genial ¿no lo crees?

Sin embargo, los seres humanos somos egoístas desde el nacimiento, nos enfocamos solo en nosotros mismos y aprendemos a que solo damos cuando estamos de genio o cuando nos sobran las cosas. Es por eso que a veces vemos cómo a los niños les es difícil compartir.

Pero, hay cosas que puedes hacer para lograr cultivar la generosidad y una de ellas es recordar que tu final en este mundo será el mismo que tendrán los hombres más ricos y poderosos del planeta, incluso tu final será el mismo que tendrán los animales.

Del polvo viniste y al polvo volverás, nada de lo que hayas creado en este mundo será enterrado contigo. Incluso si tu nombre fuera recordado en la posteridad, solo recordarán tus logros pero nadie conocerá como fue en realidad tu vida.

De nada sirve ser egoísta, sonríe más, trabaja para comer del sudor de tu frente, para darte los gustos que puedas, pero también para hacer feliz a tu prójimo, para ser amable con todos, para evitar los pleitos e intervenir para evitar los pleitos de otros.

Jamás esperes nada de nadie, deja que la vida te sorprenda y en su lugar atrévete a sorprender a los demás.

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