Hábitos

Los mejores hábitos para la vida

salud

¿Grasa, seca o mixta? Descubre tu tipo de piel

Determinar las características exactas del órgano más grande del cuerpo humano, es fundamental para elegir sus cuidados y tratamientos específicos.

Antes de iniciar un tratamiento de la piel es necesario determinar las variantes; existen cinco posibilidades: normal, grasa, seca, mixta y sensible. Los dermatólogos señalan que normalmente, esto va variando con el paso de los años; además, dependiendo de la época del año, puede existir una diferencia, como un nivel más graso durante el calor y áreas secas en el invierno. No existe una receta específica para cada caso, pero sí es posible brindar algunas herramientas básicas, que permiten mantener el equilibrio en el rostro y prevenir el envejecimiento prematuro.

Reconócela paso a paso

Aunque es indispensable acudir a consulta médica, existen algunas recomendaciones para saber diferenciar los tipos de piel, con los cuidados específicos para cada caso. Los especialistas, brindan las posibilidades para cada caso y recomiendan productos específicos para cada variante.

Normal

Se caracteriza por ser tersa, suave, con brillo natural y por mantenerse siempre hidratada. No por ello deja de precisar atención.

¿Qué hacer?

Solo necesita tratamientos básicos: limpieza, tonificación, protección solar en el día, e hidratación de mantenimiento en la noche.

Seca

Se detecta por la falta de brillo, poros finos y tiende a descamarse, a veces, acompañándose de un exceso de sensibilidad; esto puede llegar a producir su enrojecimiento. En este tipo de piel es probable que aparezcan arrugas prematuras, puesto que no produce grasa suficiente.

¿Qué hacer?

Es necesario equilibrarla. Se pueden utilizar cremas hidratantes, que actúan como una barrera protectora contra las agresiones de los agentes externos. De esta manera, se devuelve la elasticidad, y se evita la sensación de escozor y tirantez; igualmente se nutre profundamente y se activan las defensas naturales. Es importante tomar en cuenta además la hidratación interna procurando beber mucha agua, por lo menos 8 vasos al día. La exfoliación no debe descartarse, aunque no parezca necesaria. De igual manera, es recomendable realizar periódicamente una exfoliación, puesto a que la acumulación se células muertas en la superficie, impide una buena oxigenación, e influye negativamente en la hidratación.

Grasa

Se caracteriza por tener un tono brillante, normalmente va acompañada de por dilatados. En estos casos, suelen aparecer espinillas y comedones. Muchas mujeres, piensan que las pieles grasas no precisan de cuidado, pero incluso pueden carecer de agua, aunque produzcan exceso de lípidos.

¿Qué hacer?

Es necesario un tratamiento para su protección e hidratación, como los sebo-reguladores. A diario, es muy importante realizar una correcta limpieza, para eliminar restos de maquillaje, contaminación y exceso de células muertas, que pueden producir acné. Las impurezas que aparecen, son muchas veces una respuesta reflejo de un desequilibrio interno, como pueden ser problemas dermatológicos, hormonales o alteraciones del metabolismo.

Una buena alimentación también es indispensable. Lo ideal es que sea rica en verduras, cereales integrales, frutas y legumbres, y que descarte las frituras y las grasas saturadas.

Mixta

Combina distintos tipos de piel, según la zona de la cara. Generalmente, suele tener la zona T (frente, nariz y barbilla) grasa, y el resto puede ser seca. Esta última área es de apariencia más fina que el resto, lo que favorece su descamación; igualmente, suele mantenerse libre de puntos negros y acné, con los poros prácticamente cerrados.

¿Qué hacer?

En el mercado, existen productos específicos para eta variante, y muchos sugieren usarlo para toda el área del cutis. Sin embargo, algunos especialistas sugieren tratar las distintas zonas por separado, para obtener mejores resultados, aunque tome más tiempo y cuidados.

Sensible

Se detectan porque presentan rojeces debido a la dilatación anormal de los vasos capilares sanguíneos, los que normalmente se evidencias picores, tirantez y descamación. Este tipo de piel es mu frágil y vulnerable, puesto que los factores externos la atacan más que al resto de las pieles.

¿Qué hacer?

Si no se trata adecuadamente, suelen envejecer de manera prematura. En cuanto a los riesgos y daños, las pieles claras, tienen más posibilidad de padecer rojeces que las morenas, al igual que las secas. Por su parte, las grasas también pueden sufrir irritaciones y enrojecimientos, puesto que los productos cosméticos utilizados para combatir el exceso de sebo, en ocasiones eliminan la capa protectora de la piel. Es recomendable utilizar un gel limpiador muy suave, al igual que un tónico calmante para cerrar los poros y refrescar sin irritar. La hidratante del día protege y ayuda a retener la humedad, mientras que la de la noche regenera el cutis durante las horas de sueño.

Cuídala

Los conceptos como la zona T, la aparición del acné, los astringentes, los exfoliantes, limpiezas faciales, consejos familiares, muchas veces logran causar confusión, en vez de ser una guía para el cuidado de este marco general del cuerpo humano. Para la determinación del tipo exacto de piel, es necesario visitar un dermatólogo, para indicar los productos que te ayudarán a lucir un rostro increíble.

 Comparte este artículo en las redes sociales y deja un comentario en la sección inferior.

Deja un comentario

Tema creado por Anders Norén