Hábitos

Los mejores hábitos para la vida

Familia

Durante el embarazo, la parte que más te crece es el corazón

Durante el embarazo, te conviertes de cierto modo en una mejor persona. Tienes la motivación de ser la mejor versión de ti misma durante la dulce espera. Tu cuerpo cambia drásticamente pero también lo hacen tu vida y tu corazón.  

Hay varios hábitos instintivos que el embarazo despierta en el cerebro de una mujer. Uno de ellos es el instinto de preparación del nido. En cierto modo, casi de forma automática, te vuelves mucho más preocupada y eficiente con el tema de la limpieza y el orden en casa. Te puede irritar con facilidad ver desorden y te sientes inestable si no sientes que tienes tu propio espacio. En ese sentido, el embarazo te impulsa a ser una persona más ordenada, organizada y diligente.

Pero además de esto, te conviertes en una persona especialmente receptiva para dar y recibir amor. Durante cualquier otra etapa de tu vida puedes tener altas y bajas, y el tema del afecto por parte de otras personas puede o no ser prioridad. Sin embargo, durante el embarazo desarrollas una necesidad latente de experimentar amor, quieres muestras de afecto en todo momento y canalizas toda la información a través del afecto.

El embarazo puede ser una etapa de muchos miedos y vulnerabilidad emocional, pero solo las mujeres que no reciben el afecto necesario por parte propia y de quienes le rodean, pueden llegar a sentirse abrumadas. El cuerpo pasa por muchos cambios y el cerebro segrega algunas sustancias que pueden hacerte sentir en descontrol, pero lo único que te hace poner los pies en la tierra es el afecto.  

Paralelamente, como una mujer embarazada busca constantemente las muestras de afecto, cuando naturalmente las hay por parte de la familia o amigos, lo nota de inmediato. Muchas veces estamos tan ocupadas en nuestra rutina diaria que no notamos lo que otros hacen por nosotros. Pero durante el embarazo nos volvemos más empáticas, comprensivas e identificamos y apreciamos las muestras de amor.

Es por eso que en cierto modo, el embarazo se convierte en una etapa de aprendizaje acerca del amor. Lo que muchas veces te han dicho que es un desastre químico que altera las emociones, en realidad es un viaje alucinante que te enseña a ver las cosas desde diferentes perspectivas, te revela sentimientos que no sabías que tenías y te enseña a amarte y amar a otros por encima de lo malo. Es por eso que mientras estás embarazada, lo que más te crece no es la pancita, es el corazón.

El desbalance químico no es tal cosa, estas aprendiendo a amar, a cuidar y a preocuparte por ti y por otros como nunca lo habías hecho. La naturaleza te prepara para ser la mejor madre que puedas ser. Sobre esto no hay manual escrito que valga, pero sí es cierto que tu hijo o hija se encargó de ensanchar tu corazón antes de nacer.

Deja un comentario

Tema creado por Anders Norén