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Cuando todo salga mal, ¡abraza a tu perro!

A los perros no les gusta que los abracen. Seguramente has comprobado que se ponen de mal humor cuando intentas abrazarlos a la fuerza. Sin embargo, es curioso que cuando estás triste, tu perro lo nota naturalmente y se acerca a ti para darte consuelo.

Los perros pueden ser animales muy terapéuticos que pueden cambiar en un par de minutos un mal día. Los perros interpretan los estados de ánimo de los humanos de una forma muy acertada y están dispuestos a compartir su espacio personal contigo si saben que eso te hará feliz.

Se dice que los perros son los únicos animales que desean más la felicidad de otra especie que de sí mismos. Es decir, tu perro te ama más a ti que a sí mismo. Así que cuando te encuentres triste, tu perro hará lo menos pensado solo para que ese corazón roto sane.

Sin embargo, siempre será importante saber qué le gusta y qué no a un perro; aquí tienes algunos pequeños consejos para fortalecer su relación de amistad.

  • Acaríciale la barbilla, detrás de las orejas o el vientre y no tanto la cabeza. Para ellos las caricias en la cabeza son una señal de dominio, si reafirmas tu dominio demasiado, puedes estresarles.
  • Establece reglas claras y consistentes. Mientras que para los humanos es hasta saludable salirse un poco de las reglas eventualmente, los perros tienden a confundirse si das órdenes y estableces límites que se contradicen. La mejor forma de demostrar amor a un perro es ser constante, firme y cálido en el tono de tu voz y tus acciones.
  • Al mismo tiempo, ser cariñoso con tu perro ayudará a disipar la mente y producir endorfinas que te harán sentir feliz.
  • Los perros son criaturas sociales, ellos son felices si los sacas contigo y los llevas a conocer a otras personas y a otros perros. Esta es otra de las formas en las que los perros pueden resultarte terapéuticos, pues aun con el ánimo más bajo te animan a salir a caminar y socializar.
  • Los perros realmente anhelan tu tiempo y atención, pero también necesitan su espacio. Como dijimos al principio, no les abraces a la fuerza. El vínculo con tu mascota será más fuerte si aprendes a prestar atención a sus necesidades tal y como ella lo hace contigo.
  • Finalmente, jugar es una terapia para ambos. Jugar libera endorfinas tanto en el cerebro del can como en el tuyo y notarás que mientras juegas, los problemas se van de tu mente.

Tener un perro en casa tiene muchos beneficios. Es una relación en la que das muy poco para lo mucho que recibes. Si tienes problemas de depresión o ansiedad, tal vez tu visión de la vida y el flujo de tus emociones cambien un poco con esta dulce compañía.

Siempre que la relación se construya desde el respeto, la tolerancia y el cuidado mutuo, encontrarás en tu mascota un pequeño compañero de vida que te será de gran ayuda a la hora de enfrentar las adversidades más complicadas de la vida.

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