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Conoce las 10 sorprendentes formas de ayudar a un niño ansioso a calmarse

Muchas veces los adultos ignoramos las necesidades de los niños y le restamos importancia a su percepción de las cosas. Esta falta de atención puede causar ansiedad en los pequeños y cuando nos damos cuenta acostumbramos a decirles que se “calmen” o que se “animen”, pero estas palabras no funcionan para cambiar su conducta.

Te ponemos algunos ejemplos de situaciones en la que te has encontrado como padre:

  • El niño o niña sale corriendo del consultorio del médico mientras la enfermera se acerca con una aguja/inyección.
  • Al asistir a un nuevo campamento o actividad se niegan a salir del auto.
  • Sienten náuseas al actuar en un escenario, al probar una actividad o al hacer un examen.

Cuando los niños están ansiosos experimentan una acción de lucha, huida o estrés agudo, todas estas sensaciones son reacciones fisiológicas que se presentan como respuesta ante un estímulo que perciben como aterrador.

Sus reacciones pueden ser gritar, temblar, huir, estar callados, esconderse, aferrarse, hacer berrinches o actuar de formas no habituales para evitar un ambiente o evento estresante. Para ayudarlos ante esto lo más acertado es evitar decirle cosas como: “cálmate”, “deja de llorar” o “intenta ser valiente ahora”. 

Las investigaciones han demostrado que los niños no piensan con lógica y tampoco controlan su comportamiento hasta que se sientn fuera de peligro. Si deseas aprender a controlar la ansiedad de tus niños te sugerimos que continúes leyendo este artículo, pues aquí te presentamos 10 maneras en que puedes hacerlo.

1 Estimula el Nervio Vago

El nervio vago está situado a ambos lados de la laringe, el estimularlo puede interrumpir el modo de lucha o huida y enviar una señal a su cerebro de que “no está siendo atacado”.

Formas de estimular el nervio vago:

  • Masticar chicle
  • Cantar o tararear
  • Respirar lentamente
  • Comer un trozo de chocolate negro
  • Hacer gárgaras con agua normal

2 Indícale cómo debe respirar 

Cuando los niños están ansiosos, tienden a respirar rápido y limitado. Tomar respiraciones más lentas y profundas desde el abdomen o el diafragma puede relajarlos.

Algunas de las opciones para enseñarles a respirar son.

  • Hacer burbujas
  • Soplar en un molinete
  • Apagar lentamente las “velas” con respiraciones abdominales
  • Hacer un concurso de silbidos

3 Gimnasia cerebral

Las investigaciones sugieren que cuando se mueven los brazos o piernas a través del centro del cuerpo, los hemisferios cerebrales se activan y trabajan juntos para pensar tanto con lógica como con emoción.

Se puede intentar con:

  • Marchas cruzadas, los niños marchan en su lugar mientras tocan su rodilla opuesta (el brazo derecho toca la rodilla izquierda)
  • Molinos de viento, el niño extiende sus brazos hacia los lados; luego debe moverlos en círculo mientras cruza por la mitad de su cuerpo.
  • Limpiar la mesa con una mano

4 Trabajo pesado

Cualquier actividad que empuje o jale contra el cuerpo estimula los músculos y articulaciones del niño,  además aumentan la concentración,  la atención y la memoria.

Hacer flexiones de pared, cargar una mochila, empujar una aspiradora, cargar una pila de libros o una caminata en la montaña, puede ayudar a los niños a calmar y regular sus emociones.

5 Colocarle nombre a la situación

El Dr. Daniel Siegel recomienda ayudar a los niños a “nombrarlo para domesticarlo” así podrán contar la historia sobre lo que les molesta. Al hablar, los niños usarán su cerebro izquierdo para dar sentido a su experiencia y sentirse más en control. A veces, señala Siegel, los niños necesitarán involucrar sus cuerpos antes de que puedan hablar de las cosas.

6 Visualizar

Utiliza imágenes para una visualización guiada pidiendo a los niños que piensen en un “lugar feliz” o en un “símbolo feliz”.

Puede decirle lo siguiente: “Imagina un lugar en el que te sientas totalmente cómodo y feliz, un lugar favorito en el que hayas estado, un lugar que hayas visto, o completamente inventado.

 A su vez pregúntale: ¿Qué ves allí? ¿Qué escuchas? ¿Qué es lo que hueles? ¿Cómo se siente tu cuerpo?

7 Hacer un plan

Hacer un plan (MAP) o Mi plan de ansiedad (MAP) puede ayudar al niño a aprender a tolerar la ansiedad. Por ejemplo: Una niña se preocupó por las tormentas eléctricas cuando su madre estaba fuera de la ciudad por el trabajo. La niña hizo un plan para enviarle un mensaje de texto a su madre y para ensartar un collar de cuentas de plástico con su niñera cada vez que escuchara un trueno.

8  Usar el humor

El humor puede distraer, relajar los músculos, curar y liberar endorfinas que combaten el estrés. Trata de jugar algo tonto con su hijo, viendo juntos dibujos animados, leyendo juntos un libro divertido o contando chistes como:

¿Qué tiene cuatro ruedas y moscas? Un camión de basura

¿Por qué el libro de matemáticas se veía tan triste? ¡Porque tenía muchos problemas!

9. Implementa un ritual – Antes/Después/Durante

Considera la posibilidad de aplicar un ritual antes, durante o después de una situación que provoque ansiedad. Un padre mantuvo un alijo de libros de historietas de Superman para que su hijo los leyera en el consultorio del doctor. Otro llevó a su hijo a comer helado después de cada cita difícil con el odontólogo. Los rituales ayudan a los niños a sentir el control sobre las situaciones difíciles.

10 Reflexiona junto a los niños

Si los niños están ansiosos, pero logran realizar una actividad de todos modos, ayudarles a reflexionar puede aumentar la resistencia y la fuerza para la próxima vez.

Pregúntales:

  • En una escala del 1 al 10, ¿qué tan difícil fue?
  • ¿Fue más difícil o más fácil que otra actividad difícil?
  • ¿Qué cosa terminó disfrutando de la actividad?

Ayuda a otros padres difundiendo este artículo en tus redes sociales y escribe en la sección de comentarios ¿cómo ayudas a tus hijos para mantener la calma ante la ansiedad?

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