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Conoce el famoso Waffle

Los antropólogos nos dicen que, en el Neolítico (hace 8.000 años, más o menos), estos cuatro ya se hacían wafles. Pero, ¡Vamos a ser realistas! Esas primitivas tortas seguramente estaban muy lejos de los panes con diseño de panal que hoy reconocemos como waffles.

Con la Edad de Hierro (800 A.C.), surgieron herramientas y planchas planas. Siglos más tarde (alrededor del 1.100 A.C.) los antiguos pero innovadores griegos cocinaban obleas de grano (que llamaban obleas) entre dos placas de metal caliente. En la Edad Media (400 a 1.000 D.C.) esas obleas se habían hecho tan populares que los vendedores inteligentes (se llamaban a sí mismos obloyeurs) los vendían desde carros de venta ambulante.

Sin embargo, las obleas no eran simplemente la comida de los griegos; lo que pasa en Grecia no se queda en Grecia. El surgimiento del Imperio Romano, el aumento de las rutas comerciales mercantiles, y probablemente incluso la propagación del cristianismo, fueron parte de la expansión de la popularidad de las obleas en todo el Medio Oriente y Europa.

En la Europa medieval, las hostias de comunión (eucaristía) eran fabricadas comúnmente por las monjas; se utilizaban no sólo para la celebración de la misa, sino también como “comida de ayuno”, ya que no contenían productos animales (huevos, manteca, leche, mantequilla). Sin embargo, los miembros de la nobleza tenían la capacidad de complementar los sabores y la textura de estas obleas “humildes” con la inclusión de sabores caros como el azúcar, las especias y el agua de azahar. En el siglo XIII, las obleas eran una parte común de la cocina real.

Pero, estos todavía no eran “waffles”.

Luego, en el siglo XIII, alguien tuvo la brillante idea de embellecer las obleas cocinándolas en platos de hierro estampados. Esto podría haber comenzado con la inscripción de obleas de comunión (eucaristía) con la cruz de Cristo. El patrón secular más común era el panal, por supuesto. ¿Y adivinen qué? Finalmente, el waffle ha nacido.

A continuación, te damos una receta de waffle básico que puedes usar para preparaciones saladas o dulces:

Receta básica del Waffle

Ingredientes

1 3/4 tazas de harina

1 cucharada de polvo de hornear

1/2 cucharadita de sal

2 huevos, separados

1 3/4 de taza de suero de leche

1/2 taza de aceite

Instrucciones

Engrasa ligeramente y precalienta la plancha de waffles según las instrucciones del fabricante.

Bate los ingredientes secos en un gran tazón para mezclar. En un recipiente separado (me gusta usar un vaso medidor grande) bate las yemas de huevo, la leche y el aceite hasta que estén bien combinados.

Haz un hueco en el centro de la mezcla de harina; añade la mezcla de huevo de una sola vez y revuelve hasta que se combinen los ingredientes secos y los húmedos. No te pases; unas cuántas batidas están bien. Si trabajas demasiado la masa, tus waffles no serán ligeros y esponjosos.

Bate las claras de huevo en un pequeño tazón para mezclar hasta que se formen picos rígidos. Remueve suavemente las claras en la masa anterior. Revuelve hasta que se mezclen; no te preocupes si quedan algunos estos de clara de huevo.

Sigue las instrucciones de tu plancha de wafles, específica para la cantidad de masa y el tiempo necesario.

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