Hábitos

Los mejores hábitos para la vida

Reflexiones

Cada fracaso sirve para volver a intentarlo siendo más sabio

La experiencia no puede comprarse, se adquiere a medida que pasan los años. Hay casos de personas que llegan al éxito sin haber tenido experiencia fracasando, este éxito es el más efímero, insustancial y muchas veces viene acompañado de aflicciones. Porque las malas experiencias nos preparan para el éxito.  

Hay un dicho que dice “el sabio aprende de los errores de los demás”, y ciertamente podemos rodear muchos fracasos en el camino si tan solo aprendemos de lo que les pasó a otros. Sin embargo, el fracaso en quien persigue metas grandes es inevitable. En algún momento nos equivocaremos y en ese contexto lo más determinante es la manera como afrontemos la derrota.

¿Qué haremos? ¿Pasaremos los próximos años recriminándonos el error y pensaremos en lo que hubiese pasado si hubiésemos hecho las cosas diferentes, o nos haremos sabios a partir de esta experiencia? Si de verdad quieres ser feliz y que te vaya bien, aprende de la experiencia, adquiere sabiduría.

Mucha de la sabiduría más importante no está en los libros, está en las experiencias buenas y malas que vivimos cada día.

El sabio aprende incluso de las pequeñas hormigas, de su comportamiento saca una enseñanza. En tu caso, haz lo mismo, pero con los aspectos más pequeños de tu propia vida. Las grandes cosas que anhelamos en nuestra vida fallan por detalles pequeños. Un mal hábito puede tener una enorme repercusión en toda tu vida.

La mejor sabiduría está en aplicar toda enseñanza a uno mismo y mejorarse día tras día. No tengas miedo a equivocarte, si los errores que tienes por dentro no salen a la luz, no podrás corregirlos ni tratarlos para ser mejor y obtener resultados mejores.

Muchas veces tenemos una coraza de orgullo muy resistente y poderosa que busca ocultar toda la imperfección que hay en nosotros. Haciendo esto, no mejoramos como persona, no hay crecimiento y mucho menos hay éxito saludable. Permítete ser humano y fracasar, y al mismo tiempo abre tu corazón para recibir la enseñanza.

Suele suceder que estamos tan empecinados en una idea, que necesitamos fracasar en grande para finalmente poder comprender que estábamos equivocados. Si eres una de esas personas que le cuesta mucho dar su brazo a torcer, deberás probar el fracaso una y otra vez para adquirir sabiduría y corregir tu carácter. Muchas veces, la única manera de que te saques una idea de la cabeza que te está haciendo perder el tiempo, es el fracaso.

Fracasa sin miedo y aprende con determinación. De esa manera, no importa cuán grande sea tu caída, te levantarás siempre con las rodillas más fuertes y con ideas mucho más grandes.

Ahora que el mundo está en pausa, aprovecha el tiempo para reflexionar ¿qué necesita ser cambiado o transformado en ti? Hasta los hábitos más pequeños importan. Este es un momento perfecto para aprender sabiduría y crecer por dentro.

Deja un comentario

Tema creado por Anders Norén