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Los mejores hábitos para la vida

Familia, Reflexiones

Aprecia a tu papá porque el mío se fue para siempre y lo extraño todos los días

¿Alguna vez has perdido a algún ser amado? Seguramente, y es que la muerte siempre está allí acechándonos como si fuésemos la presa de un león hambriento. Si nos descuidamos solo nos lleva a ese otro plano al que muchos tememos pero que es inevitable. Sin embargo, no todas las muertes son iguales, a veces se van de nuestras vidas personas que consideramos tan importantes e imprescindibles que llegamos a pensar que eran inmortales. Hablamos de nuestros padres.

Nunca se supera la muerte de un padre

La muerte llega de muchas maneras inesperadas, incluso cuando ya sabemos que será inevitable, nos aferramos a la idea de querer cambiar dicha realidad. Pues sabemos y entendemos que cuando alguien muere, deja en el aire y en decenas de personas, tristeza, desolación y un vacío que no puede ser llenado por nada ni por nadie. 

Ahora bien, así como existen distintas formas de morir, también existen diversos tipos de sufrimiento y de lazos que nos unen como seres humanos. No es igual que muera tu abuelo o tu abuela a que muera tu hijo o muera alguno de tus padres.

Vayamos al caso de la muerte de un padre. Si un padre muere el hijo sufre al darse cuenta que esa persona que tanto le protegió desde pequeño ahora simplemente no estará más a su lado, y francamente, este es un proceso muy duro con el que muchos en el mundo tienen que vivir.

Cuando nuestros padres  se van se llevan años de experiencia de vida y sin duda esto nos hace sentir muy solos. Un padre, es esa figura de autoridad, de poder, determinación, que nos enseña carácter, a entender y diferenciar lo bueno de lo malo. Es una persona que puede ser severa si la ocasión lo requiere o muy amorosa la mayoría del tiempo. 

Un padre, está allí para darnos el mejor consejo, para hacernos fuertes y seguros, para no tener que depender de la suerte sino para creer que podemos dejarnos caer sabiendo que de algún modo siempre estará allí para sujetarnos. Ahora que ya ese papá no está, sentimos miedo por no saber si estamos listos o no para avanzar.

Sin embargo, la verdad es que no tenemos otra opción que hacerlo, seguir adelante sin duda es lo que él habría querido, ciertamente le extrañaremos todos los días pero sabemos y entendemos que un día nos volveremos a ver y estaremos juntos por toda la eternidad. Pero ¿y tú?

Valora y perdona a tu padre, que aun está vivo

Tú que aún tienes a tu padre con vida no dejes que las aflicciones del pasado destruyan ese vínculo. Aprovecha cada momento que tengas para hacerle saber cuánto lo amas. Si no fue un padre presente o si en algún momento actuó injustamente contigo, tan solo perdónale. Si es posible ayúdale a encontrar el camino correcto para llegar a ti.

Ahora que está vivo háblale, pero más importante aún, escúchale pues él tiene muchas historias que contar que lo hicieron ser quien es hoy. De allí aprenderás mucho y te convertirás en una mejor perdona el día  mañana.

Valora hoy la vida de tu padre y de todos los seres amados que aún siguen vivos a tu alrededor, disfruta de ellos tanto como puedas porque esta vida es un momento que se va con un suspiro y antes de que tengas tiempo de dar un último adiós. 

2 Comentarios

  1. Soledad Suárez Ontiveros.

    Muy buena y linda reflexión. Gracias

  2. Ana

    Mi padre ha dejado un gran dolor. Una necesidad. Cuanto lo extraño. Cuanto lo quiero.❤

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