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Psicología, Salud Mental

4 barreras comunes para apoyar a alguien que está sufriendo

Todos tenemos problemas pero muchos no saben lidiar con ellos. Ante eso, la solución es darles el mejor consejo que podamos, pero muchas veces nos frenamos para hacerlo. Por alguna razón queremos mantenernos al margen del dolor ajeno, sin embargo hacer esto puede evitar levantar a alguien importante para nosotros que ahora está sufriendo.

Derriba las barreras que no te dejan dar un buen consejo

A continuación te decimos cuáles son las barreras que impiden que aconsejes a otros:

No sabes qué decir

No a todos se nos da ese asunto de la consejería. Y es que no es nada fácil tener que participar en el sufrimiento de otra persona, pues ¿Y si decimos lo que no debemos? ¿Qué pasa si damos un mal consejo que pudiese terminar ocasionándole más problemas a esta persona? Sin duda es algo para preocuparse, y antes de decir algo que pueda empeorar la situación es mejor quedarse callados.

Sin embargo, no dejes que estas barreras te cierren a la hora de ayudar a otra persona. Lo único que tienes que hacer es pensar en qué harías tú sí pasaras por la misma situación y cuando vayas a aconsejar hazlo sabiendo que no estás recomendando nada que pueda afectar la integridad física de la persona o que vaya a provocarle problemas enfrentando a otros. Se lo más delicado al momento de dar un consejo pero nunca se lo niegues a nadie.

Te preocupa que te estés entrometiendo

Otra razón que muchas veces nos detiene para decir un consejo es el pensar que la otra persona puede tomarnos como que somos entrometidos y evidentemente, nadie quiere quedar así. Pero descuida, pues solo tienes que esperar a que te pidan tu opinión para poder aconsejar.

Muéstrate siempre como la persona que escucha, y si quieres, tan solo quédate en silencio hasta que sea la misma persona que te diga ¿Qué opinas? En ese momento sabrás que te están dando el paso para que fluyas según lo que tú consideras del problema. Atrévete a preguntar cosas que te hagan saber más de los detalles del problema, y frena las preguntas cuando sientas que están cayendo pesadas.

No sabes cómo hacer que se sientan mejor

Bien, puede que te frenes porque digas “nada de lo que le aconseje le hará sentir mejor”. Entérate que todo es exactamente así, no puedes de ninguna manera decirle nada que pueda cambiar su vida. Por lo general solo dirás algún consejo que puede que ni siquiera tome, pero aun así debes decirlo pues no sabes en que momento le servirán tus palabras. Tus consejos no son para salvar vidas sino para dar dirección, esta dirección no tiene que ser la correcta, pero siempre será mejor que andar a ciegas sin rumbo.

No te va bien con estas cosas

Finalmente, puede que seas de esas personas que no les agrada estar oyendo el drama de los demás y menos involucrándote con ellas. Pues bien, eso te hace ser demasiado insensible pero hasta cierto punto tiene sus ventajas. Sin embargo, ayudar no cuesta nada y puede que haya personas que esperan a que tú le digas algo. No pierdas esta oportunidad, no tienes que involucrarte demasiado pero en definitiva puedes ayudarles y darles el mejor consejo.

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